Alberto Fujimori, de 79 años, fue internado en la clínica Centenario- en un sala de cuidados intermedios- con ánimos de poder rehidratarlo ya que sufrió una aguda infección intestinal.

El médico de cabecera del exmandatario, Alejandro Aguinaga. explicó a la prensa que la expectativa es que alrededor de "medianoche" el paciente "ya esté estabilizado", y agregó que la infección se debió a una intoxicación alimenticia. 

"Es lo que se conoce una enfermedad diarreica agua. Se ha descompensado, está muy deshidratado y se le ha tenido que hospitalizar", explicó Aguinaga. 

El exgobernante de Perú (1990-2000) había sido internado también a inicios de marzo en la misma clínica por presentar otra deshidratación que se complicó con taquicardia.

Fujimori, quien cumplía una condena de 25 años de prisión por delitos de corrupción y violación de derechos humanos, fue indultado por- el ahora expresidente- Pedro Pablo Kuczynski el pasado 24 de diciembre.

A pesar de su delicado estado de salud,una corte peruana decidió el 20 de febrero procesar a Alberto Fujimori por una matanza de campesinos durante su gobierno, descartando acatar la gracia presidencial de Kuczynski.

 

Fiscalía abre investigación contra Kenji Fujimori por vídeos

Mientras que el Gobierno de Alberto Fujimori sigue siendo analizado por la justicia por sus abusos contra derechos y libertades, ahora la Fiscalía del Perú abrió una investigación contra el parlamentario Kenji Fujimori por posibles sobornos. 

La investigación incluye además al ex ministro de Transporte Bruno Giuffra y los parlamentarios Bienvenido Ramírez y Guillermo Bocángel, que también aparecen en los vídeos o audios, por el presunto delito de cohecho pasivo impropio.  La aparición de las cintas el martes de la semana pasada generó un terremoto que obligó a Kuczynski a renunciar antes de enfrentar la moción de destitución.

El exmandatario fue reemplazado desde el viernes por quien era su primer vicepresidente, Martín Vizcarra. Esta semana, Kenji Fujimori se ofreció a colaborar con la Fiscalía en la aclaración de sospechas de corrupción en torno a su expartido Fuerza Popular (FP) y a Keiko, investigada por supuestos lavado de activos y asociación para delinquir, por lo que los expertos vaticinan una dura batalla entre los hermanos, mientras su padre guarda silencio e intenta recuperar su salud.