Después de llamar a la población a armarse para hacer justicia por mano propia contra el narcotráfico, a disparar contra las vaginas de las terroristas y de considerar a Barack Obama un "hijo de puta"- lo que motivó que el expresidente estadounidense cancelara su visita a Filipinas-, Rodrigo Duterte volvió a ofrecer al mundo uno de sus ácidos textuales. 

Ahora, cargó contra los especialistas en derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que analizan las reiteradas violaciones contra civiles y la denuncia de al menos 12.500 asesinatos durante la proclamada "campaña antidroga" en Filipinas. 

 

"Si estos tontos vienen aquí, ¿hay cocodrilos aquí? ¿Los que comen personas? Tírenles a esos hijos de puta", comentó Duterte en un encuentro con soldados en la ciudad de Zamboanga, según informa Philippine Star. Por su parte, el jefe de DD.HH. de la ONU, Zeid Ra'ad al Hussein, planteó que Duterte necesita una "evaluación psiquiátrica". 

Además, el mandatario filipino aconsejó a sus funcionarios sobre cómo proceder ante los cuestionamientos por parte de organismos internacionales: "Cualquier declaración o respuesta que den puede incriminarles [...] la mejor opción es simplemente guardar silencio".