Ana Milagros nació prematura en Córdoba el 15 de enero, con solo 25 semanas de gestación; pensando  480 gramos y en una situación delicada.

Luego de miedos y de la dedicación de los médicos y sus papás Ana Milagros recibió el alta pesando dos kilos y fue recibida en su casa con una gran fiesta.

"Era tan chiquita que podía abrazarla con una sola mano. Fueron días muy duros, de mucha incertidumbre y angustia", le contó Natalia Gigi, la mamá,  a La Nación.

Este fue el primer embarazo de Natalia que se complicó al presentar problemas de hipertensión y una aparente infección, que obligaron a adelantar el parto.

Lucas Manzur, neonátologo de la Clínica y Maternidad del Sol, donde nació la beba subrayó que se trata de un caso "conmovedor" porque Ana Milagros nació "muy pequeñita y afrontó todos los riesgos de una prematura, aunque podría haber tenido una hemorragia cerebral, infecciones y alteraciones de fondo de ojo...no tuvo nada".

Solo un diez por ciento de los bebés en estas condiciones logra sobrevivir pero Ana Milagros supo luchar y apostar por la vida.