En un reportaje publicado en el Corriere de La Sera se explica cuáles son los principales errores que se cometen a la hora de comer pizza en el mundo. 

Cómo comer pizza: mucho más que modales

A Il Galeteo, el código italiano de los buenos modales –que se sigue a rajatabla en muchos hogares del país–, no le importa si tú consideras la pizza como una comida formal o informal. En Italia, comerla es algo formal, por lo tanto nada de comerla como si fuera un snack. 

Respetar al chef

Pedir demasiado extras, volver loco al pizzero, cambiar los ingredientes de una pizza ya diseñada, son hechos que para los italianos no están bien. Hay que respetar la receta. 

 

 

 

Elegir siempre lo mismo

Ir a una pizzería y pedir siempre lo mismo es considerado en Italia casi como una falta de respeto hacia el cocinero. “El menú es extenso. Además, si no sabemos qué eligir siempre podemos probar la pizza del día”, explican.

No esperar a que todos se hayan servido

Las pizzas que pedimos no tiene porque salir del horno todas al mismo tiempo, por lo que hay que preguntar si uno puede empezar a comer antes si al resto no le llegó su pizza. 

Mirar fijamente la pizza de los demás

A veces pasa que uno se pregunta ¿por qué no elegí esa pizza que está comiendo el señor de la mesa de al lado? Lo cierto es que los italianos se molestan mucho cuando alguien les mira su pizza. 

¿Cerveza o vino?

En Italia hay un refrán que dice “pizza e birra in compagnia” (Pizza y cerveza en compañía), que refleja cuál es la opción ganadora por el pueblo para acompañar su plato nacional. 

Si no es ‘pizza al taglio’, se come con cuchillo y tenedor

Y es que, por mucho que aquí nos parezca que la pizza es una comida informal, los restauradores que la sirven (y los propios italianos) no piensan lo mismo. Si no es ‘al taglio’, es decir, cortada en una porción, la pizza se come con cuchillo y tenedor. Nada de cortarla y llevárnosla con las manos a la boca.

Dejar un trozo de pizza en el plato

Un verdadero italiano no deja rastro de pizza en su plato cuando acaba de comer, aunque el debate sobre si se comen o no los bordes  sigue más que vigente, al menos en gran parte del mundo.