Según el secretario general de UOM de Tandil, Carlos Romano, “la situación es insostenible”. La fábrica es de fundición, por lo que el incremento de la tarifas golpeó contundentemente en la actividad.

La incertidumbre sobre el futuro inmediato prevalece en las familias afectadas y su expectativa es muy negativa.

El intendente Miguel Lunghi envió como emisario a su jefe de Gabinete, Julio Elichiribehety, para buscar una posible solución o ayuda de la Provincia. La reunión resultó sólo una puesta en conocimiento a la cartera de Producción bonaerense, que ninguna respuesta brindó para solucionar el conflicto.

La industria metalmecánica sufre las consecuencias de un proceso de desindustrialización, a la que se le suma la recesión económica prometida por el Gobierno.

 

 

“Teníamos 115 clientes pero como no entregaban los trabajos en tiempo y forma, se fueron yendo. Renault ya echó y pagó la indemnización a 80 compañeros”, manifestó el dirigente gremial en diálogo con Radio 10.

A esta situación desoladora para más de 150 familias se le añade la crisis comercial y de empleo que este año comenzó a azotar fuertemente a las localidades del interior bonaerense.

“Se fue Musimundo, ahora una empresa de colectivos y no hay oferta laboral. Están cerrando también muchísimos locales. Es muy triste porque nos estamos quedando sin trabajo”, expresó Carlos Romano.

Los trabajadores tienen apoyo

En otro orden, hoy el Concejo Deliberante aprobará hoy una resolución en apoyo a los trabajadores de Metalúrgica Tandil, con el aval de todos los bloques, presentado por el concejal peronista, Facundo Llano.

La iniciativa solicita a los directivos de la empresa que “extremen las medidas tendientes a sostener la fuente laboral de los trabajadores afectados y coordinen las acciones para tal fin con el Sindicato de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y con las distintas autoridades administrativas y de gobierno, tanto Nacional, Provincial y Municipal”.