Este viernes el gobierno de Cambiemos deportó a Petter Titland, líder noruego de la Organización No Gubernamental Attac Norge, quién había arribado al país para participar en la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a realizarse en la Ciudad Buenos Aires entre el 10 y el 14 de diciembre. 

La noticia fue dada a conocer por Beatriz Busaniche, de Vía Libre a través de su cuenta de Twitter donde contó que Titland fue enviado a Brasil y que los reclamos diplomáticos de la Embajada noruega no fueron atendidos.

El ciudadano permaneció varias horas detenido en el aeropuerto argentino para luego ser deportado, a pesar de los reclamos diplomáticos de la Embajada noruega. 

Hace una semana se había dado a conocer que desde el Poder Ejecutivo se habían rechazado las credenciales de 63 activistas de más de 250 organizaciones  alegando que "habían hecho explícitos llamamientos a manifestaciones de violencia a través de las redes sociales, expresando su vocación de generar esquemas de intimidación y caos". 

 

 

De acuerdo a un comunicado difundido por la Cancillería, el país decidió "evitar que personas asociadas a tales propuestas disruptivas y/o violentas" pudieran ser acreditaras "para ingresar al recinto de reuniones de la Conferencia Ministerial".

Uno de los afectados, Alberto Villarreal, portavoz de la organización Amigos de la Tierra Internacional, expresó que se trata de una decisión "complemente absurda" y que no está "motivada por ninguna lógica". 

Por su parte, la también activista Deborah James, integrante de la red Nuestro Mundo No Está En Venta (Our World Is Not for Sale), aseguró que la diplomacia internacional y integridad de la conferencia se ponen en riesgo debido a la forma arbitraria en que "cualquier país sede empieza a limitar el acceso" al encuentro.