Ya desde temprano desde el mismo día que se dio a conocer la realización de una conferencia de prensa de las Actrices Argentinas para denunciar el abuso, el acoso y el maltrato hacia las mujeres en el mundo artístico, pero por sobre todas las cosas se iba a hacer mención a un hecho aberrante en particular y había un rumor sobre a quien se iba a apuntar.

Ana Rosenfeld, la exabogada de Juan Darthés, quien lo defendió en su causa contra Calu Rivero por "calumnias e injurias", dejó de defenderlo un día antes de la conferencia donde Thelma Fardín iba a denunciar con nombre y apellido al único actor adulto que viajó con el plantel de Patito Feo en 2009 y presuntamente la violó. Darthés se quedaba sin una defensora. Thelma recogía miles de defensoras y compañeras que le gritaron 'yo sí te creo, hermana'. 

El ambiente en el Multiteatro fue caótico. Primero la llegada de, mínimo, el 70% de las actrices era necesario para poder entrar a la sala, que era solo para prensa. Luego empezaron a pasar todas las cámaras y noteros, todos hombres, muy pocas mujeres. Por último la prensa escrita, en su mayoría comunicadoras sociales con perspectiva de género. 

 

 

El escenario estaba copado por actrices argentinas, en su mayoría con el pañuelo verde de la campaña nacional por el aborto legal, seguro y gratuito. En la segunda fila de los espectadores se encontraba Nelly Minyersky, histórica luchadora que fue ovacionada por todos y todas las presentes. 

'Mira como nos ponemos' es un grito desgarrador no solo en respuesta a Juan Darthés, quien se excusó en "como lo ponía" una actriz de 16 años en aquel momento, es un grito contra quienes se silenciaron y ocultaron los abusos de actores, directores y productores. Es la frase que deja en descubierto a los medios que denigraron a las víctimas, que las denigraron y ningunearon. Es un 'no nos callamos más' ante el atropello del machismo y la misoginia. 

Quien tomó la palabra en un principio fue Laura Azcurra, que leyó junto con sus otras compañeras un comunicado contundente: "Según una encuesta reciente de SAGAI, el 66% de les intérpretes afirmó haber sido víctima de algún tipo de acoso y/o abuso sexual en el ejercicio de la profesión. Se parece más a una norma que a una excepción. Porque, ¿a quién vamos a denunciar? ¿Al jefe de casting? ¿Al dueño de la productora? ¿Al director de la obra o película? ¿Al maestro de teatro?". 

Muchos han querido bajarle el precio a este movimiento comparándolo con el "MeToo" de Hollywood, pero se olvidan que desde el 2015 que existe el movimiento Ni Una Menos, que existe el 'ya no nos callamos más' en los abusos en el rock, que hoy tiene a Cristian Aldana, líder de 'El Otro Yo' en pleno proceso judicial por corrupción de menores y abuso sexual en siete oportunidades. 

En un silencio ensordecedor y desde un video, Thelma contó en primera persona  cómo sucedieron los hechos. “Durante nueve años mantuve en silencio lo que me pasó, hasta que hace unos meses. Estaba en un programa infantil muy exitoso, tenía 16 años, era una nena. El único actor adulto que viajaba en el grupo tenía 45 años. Una noche comenzó a besarme el cuello y yo le dije que no. Me agarró la mano, me hizo que lo tocara y me dijo ‘Mirá como me ponés’, haciéndome sentir su erección. Yo seguía diciendo que no. Me tiró en la cama, me corrió el shorcito y empezó a practicarme sexo oral. Yo seguía diciendo que no”, relató la actriz entre lágrimas.

 

 

En el ambiente del Multiteatro se escuchaban los sollozos de todas las presentes que rompían en llanto ante el relato de Fardín, cuando remarcaba que 'era una nena' y el único actor adulto tenía '45 años', Juan Darthés. 

También contó que alguien del hotel tocó la puerta casualmente, y gracias a ello, pudo salir de esa situación. “Cuando lo conté por suerte me encontré rodeada de gente dispuestas a acompañarme y sobre todo darme mucho amor", expresó la actriz.

Además, Fardín remarcó que se animó a hablar gracias a que otras compañeras hablaron. Como es el caso de Calu Rivero, Ana Coacci y Natalia Juncos que denunciaron por acoso al actor y fueron ninguneadas y silenciadas. Incluso Darthés volvió a ser contratado para actuar en una serie infantojuvenil. 

Ya no hay más lugar para el silencio, la estructura de ocultamiento a quienes abusen, acosen, violen o maltraten ya se rompió. Es una cadena que no va a parar. Porque cuando habla una, gritamos todas. 

Y eso fue lo que pasó, cuando una decide romper con ese silencio que lastima, ese sentimiento se transporta y quienes sufrieron cualquier tipo de violencia, se despiertan y no para, no lo callan, no lo silencian. 

Porque "el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo" (Eduardo Galeano)