“Una retirada apresurada crearía un vacío que los terroristas, incluidos el ISIS  y Al Qaeda llenarían de inmediato, tal y como ocurrió antes del 11-S [el atentado a las torres gemelas y el Pentágono]. Y, como sabemos, América se fue de Irak de forma equivocada y apresurada”, señaló Donald Trump en el discurso de ayer desde la base militar de Fort Myer, en Arlington (Virginia) después de anunciar que se incrementaría la operación militar en Afganistán. 

El republicano no solo culpó a Barack Obama de su "equivocadas" decisiones militares sino que también se opuso a sus propias palabras, ya que en 2013 señalaba que Estados Unidos debía retirarse del país asiático. 

 

 

Lo cierto es que ahora Trump, no solo llevará más soldados- unos 4.000 (ahora hay más de 8000 soldados desplegados)- a Afganistán, en un conflicto que lleva 16 años sin fecha de resolución sino que también planteó la necesidad de un cambio de estrategia. 

“Comprendo la frustración de los americanos”, dijo el Presidente al iniciar su discurso y destacó: “Mi primer instinto era salir, y a mí, históricamente, me ha gustado seguir mis instintos, pero he oído toda mi vida que las decisiones son muy distintas cuando te sientas en la mesa del Despacho Oval”.

 

 

Y subrayó el cambio de estrategia: “Ya no vamos a construir una nación, vamos a matar terroristas”, porque no es el papel de Estados Unidos el de indicarle a los afganos cómo vivir o cómo construir su sociedad.

"Estados Unidos trabajará con el Gobierno afgano siempre que veamos determinación y avances. Pero nuestro compromiso no es ilimitado, y nuestro apoyo no es un cheque en blanco. El pueblo estadounidense espera ver reformas reales y resultados reales", planteó el republicano que enfatizó que Pakistán es “un refugio para organizaciones terroristas”.

Otro de los puntos destacados de su discurso fue que no descarta: "Algún día, tras un esfuerzo militar efectivo, tal vez sea posible tener un acuerdo político que incluya a elementos del Talibán en Afganistán". Aunque inmediatamente agregó: "Pero nadie sabe si pasará o cuándo" y "Estados Unidos seguirá apoyando al gobierno afgano y a sus militares en su confrontación con el Talibán".

"Estamos dejándole claro al Talibán que no van a ganar en el campo de batalla. El Talibán tiene un camino para la paz y la legitimidad política a través de la negociación de un acuerdo para poner fin a la guerra", planteó el Secretario de Estado, Rex Tillerson. Y señaló la necesidad de que Pakistán colabore.