"Queremos que a nuestro país vengan personas que se lo merecen y que querrán a nuestro país (...) No queremos una lotería de visados", planteó Donald Trump y habló en términos de mérito. 

 

 

Previamente, Trump había afirmado que era necesario cancelar el sistema de lotería de visados, que, según él, hizo que Estados Unidos acogiera a los "peores" representantes de otros países.

Hace poco, el magnate republicano tuvo un exabrupto cuando descalificó a los inmigrantes de El Salvador, Haití y varios países africanos al llamar a esos países "agujeros de mierda"  y sugirió que preferiría recibir en Estados Unidos más inmigrantes de Noruega. 

 

Qué es la lotería de visados

El programa fue establecido en 1990 con ánimos de diversificar la población inmigrante de Estados Unidos, aunque recién comenzó a implementarse en 1995. 

Esta lotería elige a postulantes de diversos países que tengan bajos niveles de inmigración en los últimos cinco años hacia territorio estadounidense. 

A pesar de que se pone en juego el azar en quién queda seleccionado, lo cierto es que Trump omitió el detalle de que la selección no implica necesariamente la aceptación. Es decir, para obtener la visa después de haber sido sorteado el inmigrante deberá responder a unos requisitos mínimos de educación y experiencia laboral no menor a cinco años en algún oficio o actividad profesional.