La selección de básquet cayó por 105 a 78 ante Estados Unidos por los Cuartos de final del básquet olímpico en el partido que marcó seguramente la última actuación de Manu, el mejor jugador de basquet argentino de la historia, con la camiseta nacional.

En la semifinal, al Dream Team lo espera España, que despachó a Francia por 92-67

En la previa, los más experimentados de la selección -Scola, Ginóbili y Nocioni-, habían mostrado ciertas esperanzas, pero la ilusión solo duró un cuarto. 

El conjunto norteamericano tuvo como principal figura al alero Kevin Durant, responsable de 27 puntos (7-9 en triples).

En el quinteto argentino, el máximo anotador resultó el capitán Luis Scola, con 15 tantos.

Argentina tuvo un comienzo de juego perfecto, cinco minutos de novela con un Campazzo explosivo para sacar diez puntos de diferencia: 19-9. 

Pero en el segundo cuarto, Estados Unidos ajustó marcas, hubo errores propios -una seguidilla de errores de Manu y de Scola en ataque-, y eso el Dream Team no lo perdonó. 
 

 

 


Así, Argentina se fue al descanso largo 56-40 abajo. Pero el tercer cuarto Durant lo arrancó con dos triples soberbios, Estados Unidos se escapó a 21 y ya no se pudo achicar más esa diferencia. 

El último cuarto sirvió para que jueguen un rato Brussino, Deck y Delia. El partido se hizo desprolijo y errático. 

Hasta que a cuatro minutos del final, Hernández mandó a la cancha a los cuatro fantásticos a la cancha: Delfino, Ginóbili, Scola y Nocioni. 

Fue la despedida de Manu, que lamentó no haberse retirado con una medalla. Un genio, un ganador nato, el mejor jugador de basquet de la historia de nuestro basquet. 

Tras el partido, el Chapu Nocioni anunció su retiro de la selección. Y tan grande como Manu, señaló a Deck y Garino como sus sucesores. Hasta los llamó por sus apodos: "El Tortuga y el Pato lo van a hacer muy bien, hay que dejarles el lugar a ellos", dijo. Enorme. 

Scola dijo que sigue. Grande, pese a no tener un gran torneo y sufrir demasiado como pivot.