Ocurrió en Pekín, China, donde dos hombres que viajaban en una moto interceptaron a un can, le dispararon con una ballesta y luego lo metieron en una bolsa para llevárselo. El hecho quedó registrado en una cámara de vigilancia que se encontraba en la zona.


Si bien cuesta entender, desde la otra punta del mundo, semejante acto de maldad, es muy común comer carne de perros en el país asiático, así como de otras especies que en occidente están muy lejos de ser servidos como alimento.