La Dirección de Políticas de Juventud del gobierno porteño notificó que el 31 de diciembre de 2017 dejarán de funcionar las Consejerías de Salud Sexual y Reproductivas, de su programa Chau tabú.

Se trata de dos sedes, una ubicada en Plaza Houssay (Recoleta) y la otra en la Villa 20 de Lugano, donde trabajan psicólogos y médicos que entregan métodos anticonceptivos (pastillas e inyectables anticonceptivos, test de embarazo, pastillas de emergencia y preservativos) y asesoran en temas de violencia de género, aborto, diversidad sexual, placer, infecciones de transmisión sexual, VIH-Sida, además de articular con el servicio de salud público general.

Si se comparan las estadísticas obtenidas en 2013 con las actuales, resulta evidente que este programa representa una gran ayuda en la temática de salud sexual y reproductiva a las mujeres jóvenes que viven en la Ciudad.

 

 

Los números de 2017 reflejan 6034 consultas (más del 95% mujeres de 15 a 29 años ) a las que se le han entregado 8714 insumos: 762 fueron pacientes nuevos y el resto vienen atendiendo hace más tiempo. 

El motivo que dio Fabián Pereyra, Director de Políticas de Juventud, es falta de presupuesto y una distinta distribución de los “recursos” para el próximo año. Hasta ahora, las consejerías están abiertas 10 horas por día de lunes a viernes y son llevadas adelante con 7 profesionales en total.

Según informó ANRed, a los profesionales que trabajan en las consejerías se les ofreció postularse aunque sin garantía de ser contratados, para desenvolverse en otra parte del programa, con el mismo sueldo pero trabajando más horas.

A las pacientes no se les están dando opciones claras para continuar obteniendo la medicación a partir del mes próximo, ya que no se planearon las articulaciones y derivaciones. Los servicios de ginecología de la mayoría de los Hospitales y CeSACs se encuentran colapsados. Las pacientes que actualmente recurren al programa Chautabú se van a quedar sin métodos anticonceptivos gratuitos en pocas semanas.