Hace unos días, el dueño de un supermercado de la localidad chubutense de Camarones se fue a su casa al mediodía, pero olvidó de cerrar su negocio con llave. Cuando regresó, se encontró con una notita de un turista que había comprado y le había dejado la plata correspondiente.

El hombre se atendió solo, sacó la cuenta del gasto y dejó el dinero en el mostrador, con el detalle de la compra. Un ejemplo de honestidad, que ahora sería recompensado por los propietarios del comercio, según el diario El Patagónico.

La noticia fue dada a conocer por Ruth, la esposa del dueño del súper, quien publicó la historia en su perfil de Facebook. Según el medio citado, ahora la pareja busca al turista para agradecerle el gesto e invitarlo a comer un asado como recompensa.