"Convivo desde chica con la crítica de otras mujeres", aseguró Luciana Salazar, que decidió publicar en su cuenta de Instagram un largo texto reflexionando sobre los constantes comentarios que recibe sobre su cuerpo.

"Flaca, anoréxica, operada...", describió la mamá de Matilda como las principales críticas que recibe. "Al final no importa cómo seas, siempre hay una excusa para direccionar las miradas hacia el cuestionamiento constante de tu cuerpo", señaló Luli en la red social, donde la siguen más de 1.5 millones de usuarios.

 

Luciana Salazar on Instagram: “Convivo desde chica con la crítica de otras mujeres , muchas de estas enfocadas en mi cuerpo. Flaca, anorexica, operada... Al final no…”

 

"A veces escucho que no soy una mujer real porque mi cuerpo es más ‘exuberante’ que los cuerpos establecidos según algunos parámetros que vayan a saber quién los hizo", se quejó.

También habló sobre las duras críticas que recibió por su maternidad subrogada: "Hasta se metieron con mi elección sobre como ser madre, poniendo infinidad de lupas inquisidoras sobre mi maternidad. A ese extremo llega el nivel de escrutinio al que es sometida una mujer que decide vivir con total libre albedrío. Horas y horas de aire debatiendo qué debió hacer una mujer con su cuerpo".

"¿Por qué las mujeres debemos vivir siendo examinadas constantemente? Es superficial y banal hacer juicios sobre el cuerpo de una mujer. Mujeres reales, somos todas. Definir a una mujer entre real e irreal es ridículo. Lo último que necesitamos las mujeres es estigmatizarnos entre nosotras", dijo, cansada de las críticas.

"No vivo en base a los paradigmas del momento, siempre le pasé por encima a los clichés. Hago en cada momento de mi vida lo que me hace feliz, sin estar pendiente del qué dirán, sin ataduras", afirmó.

"La realidad es que en el fondo lo que realmente molesta no es mi físico voluptuoso, ni mis curvas, ni medidas. Lo que realmente incomoda es ver a una mujer que vive con absoluta libertad. Posiblemente esas personas nunca pudieron vivir libre de la mirada del otro y debe ser fastidioso ver a una mujer sin cadenas", sentenció.

Salazar cerró su carta con una recomendación: "Un consejo que le daría a todas las mujeres es este: SER LIBRE, libre de culpas, prejuicios y estereotipos".