‘Tucumán debate’ se llamaba la propuesta de La Gaceta de reunir a los cinco candidatos a gobernador de la provincia, pero en realidad el nombre debió haber sido ‘Tucumán grita’.

Cuando llegó el momento de debate libre, los candidatos no tuvieron mejor idea que ponerse a hablar en tono alto al mismo tiempo, sin escucharse entre sí, y tratando de hacer llegar su mensaje por encima del resto.

El resultado fue bochornoso, con un griterío total donde fue imposible entender absolutamente nada.