El Gobierno argentino, a cargo del liberal frente Cambiemos, pautó el segundo semestre como el período del año en el que pueden producirse las mejoras económicas. Sin embargo, el duro ajuste y la ola de despidos, impide que los propios funcionarios expresen un mensaje esperanzador.

 

“Es muy difícil poner una fecha precisa", declaró el ministro argentino del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio. Sin embargo, aseguró que en el segundo semestre “van a empezar a concretarse inversiones que van a redundar en trabajos de calidad”.

 

“Es muy difícil poner una fecha precisa en la cual la gente va a empezar a percibir, que es lo más importante, cómo hemos desactivado primero la bomba que recibimos y cómo estamos poniendo al país de pie y en marcha”, dijo el funcionario del Gobierno de Mauricio Macri en una entrevista publicada hoy en el diario argentino El Tribuno.

 

“También vamos a ver cómo se empiezan a cristalizar y a poner en marcha muchos proyectos de inversión que hoy están dando vuelta y mirando nuevamente a la Argentina”, agregó.

 

Además, Frigerio defendió la política del Banco Central de Argentina (BCRA), que ha fijado altas tasas de interés en los últimos meses como forma de contener la inflación.

 

"La gente está convencida, en su gran mayoría, de que el presidente Mauricio Macri va a tener éxito y ese convencimiento va a posibilitar que el Banco Central flexibilice un poco más su política, que empiece a bajar la tasa de interés y que esto también estimule le generación de inversiones y la creación de empleos”, añadió. EFE