Roger Waters hizo su primera presentación en el Estadio Único de La Plata en el marco de la gira “Us + Them”, donde no solo se encargó de hacer buena música, sino que también dio una cátedra sobre derechos humanos tocando temas que sensibilizan a la sociedad argentina y en los cuales se ha involucrado en el pasado.

Después de una impresionante introducción, los músicos aparecieron en el escenario y se puedo escuchar “Breathe”, seguido de una lista que pasó entre clásicos de Pink Floyd y algunas canciones de su último disco solista, como el caso de “Is This the Life We Really Want?”. También pasaron "One of These Days", "Time", "The Great Gig in the Sky", "Welcome to the Machine" y las más recientes "Déjà Vu" y "The Last Refugee".

 

Así arrancó el show

 

En el medio, Waters agradeció un poncho que recibió como regalo por parte de la familia de un soldado caído en Malvinas, quienes se lo entregaron en forma de agradecimiento por haberse involucrado en la causa por la identificación de los cuerpos de los soldados argentinos sin nombre que yacían en las islas del Atlántico Sur. Además, el músico recordó a las madres de los desaparecidos en la dictadura. “No tenemos que olvidarlos ni en nuestra cabeza ni en nuestro corazón", dijo.

Cuando llegó la hora de la canción "Picture that" -algo así como “Captura eso”-, se pudo apreciar en la pantalla varias caras de Donald Trump rodeado de chicas. "Sacale una foto al líder sin cerebro",  propuso Roger mientras se acercaba al público y amaga con tomarse una selfie con el rostro del presidente.

 

 

Como no podía faltar también sonó "Wish You Were Here", momento en que se encendieron las luces del estadio por primera vez y "Another Brick in the Wall", del legendario disco The Wall, que dio pie a que entraran una docena de chicos vestidos de naranja y capucha negra con la pared de ladrillos de fondo. A poco de finalizar el himno, los nenes, oriundos de Buenos Aires, se sacaron el traje de convicto y mostraron una remera negra con la palabra "Resist".

Una vez finalizada la primera parte del recital, la gente aprovechó el ínterin para cantarle a una persona a la cual deben resistir en la actualidad: "¡Mauricio Macri la puta que lo parió!", se podía escuchar al estadio entero a pocos días de que el presidente argentino barajara la posibilidad de una reelección.

 

La gente se acordó del presidente

 

La segunda parte del show fue dedicada por completo a Pink Floyd. Con una careta de cerdo y un champagne en la mano Roger cantó “Pigs” y se lo dedicó a todos “los cerdos que manejan el mundo”, según se podía leer la frase del cartel que alzó ante la multitud. “Fuck the pigs!” –“¡Que se jodan los cerdos!”, decía otro letrero, mientras a su espalda aparecía Trump vomitando en la pantalla gigante. “Trump es un cerdo”, dijo en español al finalizar la canción para que no queden dudas al respecto.

 

 

Los billetes comenzaron a volar por la pantalla cuando sonó “Money” y unas luces láser imitaron a la pirámide de la tapa del disco The Dark Sido of the Moon. Tampoco faltó el cerdo volador que nació con Animals, disco lanzado en 1977. Cuando llegó el turno de “Mother”, Waters soltó: “esta es para las madres y también para la mía”.

Con fuegos artificiales de fondo y ya anticipando el final, el británico se despidió con “Comfortably Numb” en lo que fue una emocionante noche llena de rock, mensajes de lucha y memoria.