El insólito hecho ocurrió en la boca de entrada a la estación de Diagonal de la línea 3, en el paseo de Gràcia, en Barcelona cuando un despistado hombre creyó que se trataba de la un estacionamiento subterráneo y encajó su auto en las escaleras. 

 

 

El conductor, de 78 años, se confundió porque justamente el lugar para estacionar está a unos pocos metros, incluso hace unos meses a otro automovilista le ocurrió lo mismo.