Una mujer de 50 años, que prefirió no revelar su nombre, terminó con el rostro desfigurado luego de sufrir quemaduras de segundo grado tras someterse a un estiramiento facial en una clínica en Taipei. Al parecer, la paciente no percibió que estaba siendo “quemada de adentro hacia afuera” ya que en ese momento se encontraba anestesiada.

La mala praxis produjo que la mujer estuviera tres semanas en cuidados intensivos y con serias cicatrices en su rostro a causa de las heridas.

 

 

La paciente asistió a la clínica de cirugía plástica y pidió el tratamiento no quirúrgico conocido como “Thermage”, el cual suaviza, tensa y contornea la piel usando tecnología de radiofrecuencia patentada para calentar las capas más profundas de la piel.

 

Así estaba la mujer antes de someterse al estiramiento facial
Así estaba la mujer antes de someterse al estiramiento facial

 

El mismo dura entre 30 y 90 minutos y lo que hace es que el colágeno se contraiga y estimule el crecimiento del nuevo colágeno a través del calor.

 

 

El problema llegó a la hora de que finalice el tratamiento, momento en que la paciente comenzó a sentir dolores agudos en la cara. Más adelante comenzaron a brotar ampollas y decidió ir al hospital, donde recibió varios cuidados pero sin poder revertir el cuadro clínico.

 

 

"Si la paciente estaba bajo anestesia general durante el procedimiento, no pudo dar retroalimentación a los cirujanos en tiempo real. Esto significa que no podía decirles que la intervención le estaba causando dolor, lo que provocó un tratamiento excesivo y, finalmente, lesiones por quemaduras", dijo el doctor Lin Shang-Li, que dirige la Clínica de Estética y Dermatología Shang-Li en Taipei.