Mihai Danciu salió con sus amigos a beber a un pub de la ciudad de Albesti, en Rumania. El hombre desempleado se despertó al día siguiente a casi 3.000 kilómetros de distancia, nada más y nada menos que en Londres.

 

 

 

Danciu amaneció boca abajo, en el patio de un edificio del centro londinense. Su cuerpo estaba cubierto de moretones y aseguró estar desconcertado al oír que todo el mundo a su alrededor hablaba en inglés.

Con una terrible resaca encima fue trasladado al Whipps Cross Hospital donde una enfermera rumana, Adina Costache, lo ayudó a volver a su hogar al contar la historia en redes sociales. 

Costache escribió en su cuenta de Facebook: ‘Lo encontraron ebrio y parece que lo habían golpeado, estaba en un patio’. ‘Fue trasladado a nuestro hospital, pero me dijo que no conocía a nadie en Londres y se sorprendió al descubrir que ya no estaba en Rumania’. ‘No tiene ni idea de cómo llegó hasta Londres’.