El plenario de la Cámara de Diputados de Brasil debe decidir si encamina al máximo Tribunal una denuncia de corrupción pasiva que convirtió a Temer en el primer mandatario en ejercicio en ser inculpado por un crimen común y que podría costarle el cargo presidencial. 

La denuncia fue formulada por el fiscal general, Rodrigo Janot, después de que a mediados de mayo se divulgaran una grabación y un vídeo en el que el dueño del gigante de la alimentación Joesley Batista, destacó que Temer avaló un soborno- para comprar su silencio- al encarcelado exdiputado Eduardo Cunha. 

Para proceder al voto, al menos 342 diputados (dos tercios de los 513 escaños) deben estar presentes en el recinto y la oposición ya anunció una vigilia y movilización en las calles. 

El dominio de Temer en el Congreso contrasta con su popularidad, que apenas alcanza el 5%, mientras que el 81% de los brasileños está a favor de un juicio penal contra el mandatario por corrupción.

El presidente de la Cámara, Rodrigo Maia (del partido de derecha DEM, aliado de Temer), indicó que espera reunir el quorum y destacó: "Mientras esa denuncia no se vote, no conseguiremos reconstruir la agenda de la Cámara". 

En caso de que el voto sea afirmativo el proceso sería encaminado para examen en el Supremo Tribunal Federal (STF), que si lo eleva a juicio, Temer sería suspendido de su cargo por hasta 180 días, dejando la presidencia en manos de Maia.

Movilizaciones y vigilia 

Convocados por el Frente Brasil Popular, movimientos sociales se concentrarán hoy en las principales capitales de Brasil para seguir la votación y reclamar justicia. 

En Sao Paulo, anticipó el Frente, la concentración será a partir de las 15:00 (hora local) en la emblemática Avenida Paulista y el acto fue bautizado como ‘Vigilia por el Impeachment de Temer’.