El juez federal de Brasilia, Rolando Spanholo,  suspendió hoy de forma inmediata y a todos los efectos el polémico decreto publicado la víspera por el Gobierno de Michel Temer, que permitía a empresas mineras explotar una gigantesca reserva en la Amazonia. 

Se trata de la explotación de la Reserva Nacional do Cobre e Associados (Renca), ubicada en la región amazónica en la que recientemente se anunció el descubrimiento de 381 especies nuevas de animales y plantas. 

El polémico decreto que extinguía la Renca, de 47.000 kilómetros cuadrados -una superficie mayor que Dinamarca-, permitía a empresas privadas explotar minerales en el área, algo hasta el momento reservado al Estado. “La Renca no es un paraíso, como quieren hacer parecer, erróneamente, algunos”, señalaba entonces la Presidencia en un comunicado para justificar el decreto.

 

Sin embargo, la fuerte presión por parte de la Procuraduría, organizaciones ecologistas y reconocidas personalidades del país como Caetano Veloso o Gisele Bündchen, obligó al Gobierno a reformar el polémico proyecto, aunque mantuvo la extinción de la reserva.

Por su parte,  Ricardo Mello, coordinador del programa Amazonia de la organización WWF Brasil, advirtió hoy que “preocupa mucho” que el Gobierno posibilite una legislación de esa naturaleza y agregó que hay un movimiento “para hacer más frágil” las leyes ambientales de Brasil.

“El histórico de la exploración mineral en la Amazonía tiene episodios muy graves de incumplimiento ambiental, riesgo humano, degradación social y hasta trabajo esclavo asociado a este tipo de actividad”, alertó Mello.

Reserva natural 

La Renca, que comparten los estados de Pará y Amapá, fue creada en 1984 por la dictadura militar brasileña (1964-1985), que pretendía explorar cobre en la región, algo que finalmente no se produjo y que impidió hasta el momento la actuación de compañías mineras en la zona. 

Científicos descubrieron 381 nuevas especies de animales y plantas en la región amazónica entre 2014 y 2015, según un informe divulgado hoy por WWF en Sao Paulo. En promedio una nueva especie fue registrada cada dos días, la mayoría detectada en áreas de conservación, e incluso cuatro de ellas en la Renca, según los investigadores. En total, fueron descubiertas en la selva amazónica 216 nuevas especies de plantas, 93 de peces, 32 de anfibios, 19 de reptiles, 20 de mamíferos -dos de ellos fósiles- y una de aves.

“Dentro de todas las descubiertas destacan cinco especies de primates, que es una sorpresa para nosotros en pleno 2017, dos de ellas ocurren en la región del llamado arco de deforestación”, explicó Fernanda Paim, del Instituto Mamirauá, entidad vinculada al Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil.

 

Entre las especies descubiertas las más llamativas son el macaco “zogue-zogue” rabo de fuego, con una llamativa cola rojiza; una nueva especie de delfín de agua dulce que se estima que surgió hace 2,8 millones de años; un pájaro con un canto bien peculiar; y una rana que solo habita en ecosistemas rocosos de gran altura. (EFE)