“La decisión soberana del Parlamento no es una victoria personal, es una conquista del estado democrático de derecho, de la fuerza de las instituciones y la propia Constitución”, declaró Michel Temer después de la votación en la Cámara de Diputados que frenó el juicio al negarle a la Corte Suprema la autorización constitucional necesaria para llevarle a un juicio.

La votación fue realizada esta jornada y el oficialismo obtuvo 263 votos  ante los 227 sumados de la oposición que a su vez se hacían eco de los sondeos entre la ciudadanía en los que el 81% estaba a favor de enjuiciar a Temer por corrupción. 

 

 

Temer planteó que la decisión de la Cámara de Diputados es “clara e incontestable” y se comprometió a seguir “trabajando” por el país. Además declaró que “el poder de toda autoridad emana de la ley” y que sobrepasar “lo que se determina en la Constitución, viola la democracia”.

Según el cuestionado mandatario, “son los principios del derecho los que garantizan la normalidad de las relaciones personales e institucionales y esos principios vencieron con votos superiores a la mayoría absoluta de la Cámara de Diputados”.

 

 

 

Y aseguró que seguirá “adelante, con las acciones necesarias para concluir el trabajo que este Gobierno comenzó” luego del abrupto golpe político a la presidencia de Dilma Rousseff sometida a un impeachment. 

Las acusaciones formuladas por la Fiscalía se fundamentan en testimonios de directivos del grupo cárnico JBS, que han asegurado que el presidente de Brasil estaba al tanto de los sobornos a funcionarios, políticos y empresarios.

La denuncia de la Fiscalía ahora será archivada aunque en caso de que surjan nuevas denuncias contra Temer, el Supremo deberá remitir el caso otra vez a la Cámara baja, para que repita todo el proceso.