Ocurrió en la penitenciaría de San Pedro, ubicada a poco más de 300 kilómetros de la ciudad de Asunción del Paraguay, donde diez presos fueron decapitados. 

El ataque fue perpetrado por soldados del Primer Comando de la Capital: la organización criminal narco brasileña, que parece tener fuertes bases en Paraguay también. 

 

 

Diez fueron decapitados, golpeados y acuchillados. Tres, incinerados y dos baleados, durante esta violenta revuelta que originaron como protesta. 

Los miembros del cartel brasileño reclaman a las autoridades la decisión de extraditar a los criminales brasileños que permanecen en las cárceles locales, que serían alrededor de 400. 

 

 

De hecho, se cree que el fatal amotinamiento que el domingo último protagonizaron miembros del PCC en contra de aliados al Clan Rotela, cuyo líder es Armando Javier Rotela, mayor microtraficante de drogas del país. 

Ya en marzo pasado, en la cárcel regional de Concepción se había producido un motín luego de que las autoridades expulsaran a Thiago Ximenez, alias "Matrix", uno de los líderes del PCC con frondosos antecedentes en el Brasil y que en diciembre se había fugado.