Bancos y empresas argentinas se perfilan para incrementar el financiamiento de las operaciones de comercio exterior con China mediante el uso de la moneda del país asiático que el gobierno de Xi Jinping impulsa como alternativa al dólar en las transacciones internacionales.

El acuerdo de intercambio de monedas locales (swap) por un monto equivalente a 11.000 millones de dólares firmado entre ambos gobiernos en julio pasado renovó el interés de importadores y exportadores locales en conocer alternativas de financiamiento en el comercio con China, segundo origen de las importaciones argentinas.

“Estamos viendo más operaciones y consultas”, afirmó Miguel Zielonka, director de mercados globales de la filial argentina del Industrial and Commercial Bank of China (ICBC).


La entidad bancaria, que opera en Argentina desde el año pasado tras la compra de las acciones del sudafricano Standard Bank, maneja el 30% de las operaciones en China continental y es el único banco de ese origen radicado en el país. También el HSBC, basado en Hong Kong, administra una parte de su cartera en yuanes.


Según datos del ICBC, este año el yuan (también conocido como renminbi) desplazó al franco suizo del séptimo lugar como moneda internacional de pago al pasar del 0,63% de las operaciones globales a un 1,39% en igual mes de este año.

La valorización de la moneda china, que duplicó su crecimiento en un año, acompaña la sostenida expansión de China en el comercio mundial y obedece al objetivo del gobierno de Xi Jinping de establecerla como una moneda convertible capaz de disputarle al dólar su liderazgo internacional.