La petrolera Shell inició el análisis financiero sobre un proyecto de regasificación en Uruguay para comprarlo o asociarse a él con el objetivo de vender gas en Argentina, tal publica la agencia Reuters, que cita "una fuente oficial" del gobierno de Tabaré Vázquez.

Shell manifestó a Gas Sayago su interés en comprar gas por entre 10 millones y 15 millones de metros cúbicos diarios por un período de diez años.

Del total, 6 millones de metros cúbicos serían transportados por un gasoducto que existe entre ambos países y el resto en barco en estado líquido a las terminales argentinas de Escobar y Bahía Blanca.


La planta regasificadora


Gas Sayago, propiedad de la petrolera uruguaya estatal Ancap y la eléctrica UTE, es la firma que lleva adelante el plan para construir una regasificadora en la costa de Montevideo, una iniciativa que encontró dificultades tras la partida en 2015 de la francesa GDF Suez.

"Iniciaron un 'due diligence' para ponderar cuál es el camino más conveniente y no se descarta que inclusive el proyecto pueda tener modificaciones", dijo una fuente oficial con conocimiento de las negociaciones.

El Gobierno uruguayo licitó la construcción y operación de la planta en 2013 con el objetivo de diversificar su matriz energética. Tres años más tarde, dado el fuerte crecimiento de la generación eólica y la baja demanda local de gas, el proyecto podría claudicar si no consolida la exportación del producto.


¿Aranguren no había vendidos sus acciones en Shell?
 

En septiembre de este año, tras las presiones públicas -incluso de la Oficina Anticorrupción-, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, vendió las acciones que poseía acciones de la empresa Royal Dutch Shell, adquiridas cuando era CEO de la filial local de Shell

Ahora bien, en Estados Unidos se llama 'puerta giratoria' -del inglés revolving door-,  al movimiento de altos cargos entre el sector público, el sector privado y viceversa. 

Así se obtienen beneficios de su anterior ocupación y produce el conflicto de intereses entre la esfera pública y la privada, en beneficio propio y en perjuicio del interés público. 

Es decir, Aranguren, que este jueves confirmó que en 2017 habrá nuevos tarifazos en los combustibles, ¿a quién beneficiará si cuando deje su cargo público vuelve a su estamento privado?