Uno de esos hombres a los que pateó fue Osama Abdul Mohsen, un sirio que llevaba en brazos a su hijo. Este hombre solía dirigir equipos de fútbol en la Primera División de su país antes de huir. Al ver las imágenes, Miguel Ángel Galán, director de la escuela de entrenadores CENAFE (Escuela Oficial de Entrenadores Futbol y Fútbol Sala) y precandidato a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol se conmovió y decidió ofrecerle trabajo.

Galán explicó su decisión: "La imagen de Abdul me conmovió. Me pregunté si podía hacer algo al respecto y se me ocurrió traerle a nuestro país para que tuviera una segunda oportunidad. Mi propuesta le produjo una gran alegría. Sin pensárselo dos veces, acepto y quería venirse cuanto antes. Se le va a proporcionar una casa, manutención y el ayuntamiento de Getafe se ha mostrado partidario a buscarle un trabajo. La idea es que, una vez que aprenda el idioma, se ponga a realizar lo que más le gusta: entrenar. Sin movernos, ya ha habido equipos que se han puesto en contacto con nosotros para ofrecer su banquillo. El Villaverde Boetticher y el Móstoles C.F nos llamaron para interesarse por Abdul".

El fútbol y la buena voluntad de la gente resultó ser la salida para este hombre y su hijo, quien sueña con ser jugador de fútbol. El deseo es que puedan vivir dignamente en esta nueva etapa de sus vidas y sean felices haciendo lo que más les gusta.