Cuando empecé a leer Romance de la Negra Rubia tuve que volver sobre mi propia lectura. Si bien ya había leído textos de la autora, este me sorprendió. Reflexiones ensayísticas empezaron a colarse entre las líneas de una historia que arranca y se vuelve cada vez más intensa.

Después de la Virgen Cabeza, de Le viste la cara a Dios y de Beya; Romance de la negra rubia viene a traernos una Cabezón Cámara que conocemos, pero que al mismo tiempo se toma pausas para mostrarnos una escritura punzante con momentos deliciosos y eróticos, una violencia (siempre esperable en sus relatos) y ciertas "obsesiones" que a un lector atento no se le van a escapar.

En un ambiente luminoso, con jazz de fondo y café de por medio charlamos con Gabriela Cabezón Cámara y esta novela un poco loca, un poco ella.

- ¿Qué fue lo que te marcó o generó la decisión de  escribir  Romance de la negra rubia?


Gabriela Cabezón Cámara (GCC)-
Una foto que vi hace 12 años, era un pibe prendido fuego, con llamas en el medio del cuadro y saliéndose de la imagen las botas de dos milicos como huyendo. Después leí la nota, era un desalojo en Neuquén.  Este chico había dicho:  "si entran me prendo". Entraron, se prendió fuego y  a los 15 días se murió.  Ese día hubo una batalla campal entre la policía y los ex ocupantes de ese edificio.  Era un edificio tipo FO.NA.VI.*, y a los 15 días locamente los mismos jueces, los mismos funcionarios que habían ordenado el desalojo, deciden darle las casas a esas personas.  Y yo cuando vi eso sentí como si los dioses del Olimpo hubiesen aceptado un sacrificio. Y empecé a prestarle atención a esos hechos.


- Tuviste algo muy puntual que te inspiró...


GCC-
Sí, en muchas oportunidades las cosas funcionan así.


-Cuando uno lee tus otros escritos puede encontrar paralelismos en términos de política, transgénero, violencia, sexo, lo marginal, la cuestión religiosa ; aunque hay una violencia ensayística- literaria que recorre Romance... ¿sentís esa diferencia, o estás más cerca de las continuidades?


GCC- Entre La Virgen Cabeza y Romance... sí hay una diferencia. Éste es más reflexivo, más ensayístico , como decís vos.  Le viste la cara a Dios era casi un ensayo.  Aunque lo que estoy escribiendo ahora no tiene nada de ensayo, es menos negro.


- Se nota que en la escritura de tu última novela hay una búsqueda que transita caminos reflexivos


GCC- Imaginate que vi la foto hace 12 años... algo me quedé pensando ( se ríe) Estuve pensando en ese tipo de fenómenos.


- En La Virgen Cabeza también hay una mujer que se prende a lo bonzo...


GCC- Sí,  porque vengo con este tema hace cualquier cantidad de años...


- También leí en entrevistas previas que una de las cosas que más te preocupa es no tener donde vivir, esa problemática- la habitacional- también carcome  tus textos.  No creo que sea una tara, pero...

GCC- Yo siempre quise irme de la casa de mis viejos desde que era muy chica, logré irme a los 18 años. Y era muy desesperante no tener un lugar propio, y cuando lo logré,  al principio era con mucha precariedad;  vendia cosas en la calle, seguro del automóvil club en un stand en Diagonal Norte y Florida. Tenía cualquier trabajo para pagar el alquiler, cuando no podía pagar me iba a la casa de un amigo. Me parece importantísimo tener una casa;  es una de mis obsesiones. Por suerte, ya tengo un hogar pero hago mucha empatía con quienes padecen los problemas habitacionales.


- Otro tema es la cuestión religiosa, a veces da la sensación que tus personajes terminan teniendo una especie de redención; ¿lo ves así?


GCC-
Nunca me lo puse a pensar. Más o menos, en La Virgen Cabeza, Cleo (Cleopatra uno de los personajes principales de la novela)  termina haciendo cualquier cosa; en Le viste la cara a Dios bueno los ametralla a todos;  no sé si eso es una redención... (se ríe) y en este  (Romance de la Negra Rubia) la protagonista termina bastante sola, con dos chongos hermanos/amantes. Obvio que de pasar a estar prendida fuego le termina yendo bomba.  No sé  si lo pensaría en términos de redención; pero sí de tomar con las manos la vida propia.  En algún momento tomar las riendas del asunto.

- Pienso en  tu cuento "Viviendas dignas, con buena vista y muchos parques"  ahí parece que hay ciertas redenciones...

GCC- Salvo en Le viste la cara a Dios,  mis personajes no saben a donde mierda quieren ir;  están a los tumbos y hasta que se dan cuenta no  toman las riendas.  Pero no saben muy bien, son personajes que no son superhéores; no tienen un destino. Tienen las vidas muy fragmentadas, alienadas. Pueden juntar sus pedazos y ser uno. Y una vez que logran ser uno pueden ver a donde van.

- Tu novela ilustrada (por Iñaki Echeverría) Beya está nominada en la feria del libro al Premio del lector ¿te sorprendió?

GCC- Fue una sorpresa total. Beya una novela gráfica.. y el resto de los nominados  son libros tradicionales.

- Pero Carlos Ríos dijo que la novela había ganado "legibilidad" de alguna manera con la cuestión gráfica...

GCC- Sí,  lo dijo en una presentación en La Plata, Le viste la cara a Dios era de una lectura muy exigente y con Beya fue muchísimo más fácil entrarle;  Iñaki es muy lírico.

- El traspaso  de Le viste  la cara a Dios a Beya implicó cortar textos ¿fué complicado?


GCC- No; tengo entrenamiento periodístico con esto de sacar cosas. Estoy acostumbrada a que me saquen el título o lo que sea.


- ¿A quienes estás leyendo? ¿Leés mucho al mismo tiempo?


GCC- Estoy leyendo Usos y costumbres de los indios pampa de Santiago Avendaño,  un libro hermoso. También estoy leyendo  Sofoco de Fernando Noé además estoy con el libro de  Cynthia Ozick.


- Cuando haces cruces entre lecturas ¿cómo lo manejás?


GCC- Voy leyendo lo que va apareciendo, salvo alguna lectura programática;  recibís gacetilla, te llegan sugerencias.


- ¿Ya estás en otro proyecto o  todavia estas muy metida en  Romance... ? Tenés pinta de "bueno pasemos a otra cosa"


GCC- Estoy escribiendo una novela sobre la china del Martin Fierro, habla ella.  Cuenta cuando él  se va y la china  lo vive como una liberación. Tiene 14 años y empieza un viaje a través del desierto, junto a una inglesa. Cuyo marido también se lo llevan  - que no se va en realidad en el Martín Fierro-  pero la idea es que haya un tiempo como para que estén solas. Y después estoy  haciendo un libro con Iñaki de cuentos,  historias de sacrificios o sacrificados.


- Volvemos al mismo punto del interés por los sacrificios como en Romance de la negra rubia...


GCC- Al principio iba  ser una historia toda junta el mismo libro pero Romance  pero creció mucho. Estamos haciendo cuentos gráficos. Sobre el texto se ilustra, pero no es un acompañamiento. Es el trabajo de dos autores.


- Una vez dijiste, te cito textual:  "La literatura es una droga para ser felíz, pero lamentablemente somos muy pocos los que la cultivamos. La recomiendo, no tiene resaca"


GCC-
¿Y? ¿No estás de acuerdo?


-De acuerdo, pero ¿seguís creyendo que son pocos los que la cultivan?


GCC- Sí, somos siempre los mismos. Nos conocemos todos. Si nosotras hurgamos un poco terminamos siendo primas.


- Es así un poco el panorama actual de la literatura, o ¿se abre el círculo?


GCC- Yo creo que se abren las cosas,hay toda una pendejada buenísima que está escribiendo.  Cualquiera que quiera escribir y entrar en los círculos tiene que ir a un ciclo de lectura.


- ¿Qué pensás de la "literatura joven"?


GCC- Es todo una huevada, un intento de posicionamiento del mercado. Nada más y nada menos. Cada uno tiene la estrategia que puede para posicionarse, sencillo. No hay un eje temático o filosófico que pueda reunirnos. Hay que juntarnos por generación o por fecha de publicación. Yo estoy dentro de la franja de literatura joven pero no lo soy.


- Pero tal vez puede haber "literatura joven" a partir de la manera de escribir. Me refiero a las formas.


GCC- Sí,  igual lo de la "nueva nueva" no es así. Nos juntamos a tomar vino y somos todos de la "nueva nueva".  No hay un eje estético que se comparta. Se privilegia la novedad de la generación. Hay una diversidad de estilos alucinantes ahí afuera.

"(...) agrégele romance tropical con precipitación cordial y genital ultrafrecuente, billetera sin fondo, el más infalible de los abrecaminos, el más certero removedor de todo obstáculo, agréguele también dos corazones abiertos como bocas, como placas en terremoto y va a entender de qué les hablo". Romance de la negra rubia.

Gabriela se va rápido, tiene cierre y tiene que terminar notas. Hay esa estela en ella que la convierte en un fiel retrato de su escritura. Una mujer intensa que con sus taras siempre toma las riendas de su vida. Romance de la negra rubia nos deja el sabor de que hay mucha más Cabezón Cámara para rato.

Romance de la negra rubia- Eterna Cadencia- 2014.

*FO.NA.VI- Fondo Nacional de la Vivienda- Se trata de esas casas o edificios que son iguales, construídos en grupo como barrios, generalmente viviendas sociales entregadas por el Estado, la Municipalidad, etc.