En el Hemisferio Norte, la velocidad del viento se incrementó tres veces respecto al descenso observado de 1978 a 2010, de acuerdo a un nuevo estudio publicado en la revista Nature Climate Change. El aumento en la velocidad del viento marca un cambio respecto al patrón anterior de vientos decrecientes, un fenómeno conocido como "stilling".

El estudio se basó en el análisis estadístico de registros recopilados entre 1978 y 2017 por cerca de 9.000 estaciones meteorológicas."La causa principal del aumento de la velocidad del viento está asociada a cambios en la circulación atmosférica, y ciclos que ocurren en las oscilaciones atmósfera-océano", explicó a BBC Mundo César Azorín-Molina, experto del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CIDE).

 

"Cuando hablamos de circulación atmosférica oceánica nos referimos al calentamiento de la superficie de la Tierra que crea gradientes de presión y viento", señaló a la BBC Adrian Chappel, investigador de la Universidad de Cardiff en Gales y otro de los autores.

Los autores del estudio proyectan que debido a este fenómeno, la energía producida por una turbina eólica podría aumenta hasta un 37% para 2024.

"Predecimos que la tendencia creciente de la velocidad del viento continuará durante 10 años, pero también mostramos que debido a que esto es causado por las oscilaciones atmósfera-oceáno, tal vez una década más tarde se revertirá nuevamente", señaló Zheng.

La investigación no examinó cómo el aumento en la velocidad del viento podría afectar la gravedad de las tormentas, que también se ha incrementado.

"El estudio no analiza directamente la frecuencia y magnitud de eventos extremos como ciclones tropicales y su impacto en el oleaje", explicó Azorín-Molina.

No obstante, un estudio publicado en abril de este año en la revista Science señala que las olas se están volviendo más grandes debido al aumento en la velocidad del viento.

Ian Young, de la Universidad de Melbourne, y sus colegas constataron que desde 1985 la velocidad promedio de los vientos oceánicos en gran parte del mundo aumentó entre 1 y 2 cm por segundo por año, lo que llevó a un incremento en la altura de las olas.

Esta tendencia es particularmente fuerte en el océano Antártico, donde la velocidad de un 10% de los vientos más rápidos aumentó 5 cm por segundo por año.

En ese 10% de vientos el aumento de altura en las olas ha sido de un total de 30 cm desde 1985.

"Debemos entender mejor en qué medida estos cambios (en la velocidad del viento y altura de las olas) se deben al cambio climático o a fluctuaciones o ciclos", instó Young.

Los cambios en la altura de las olas son una mala noticia para comunidades costeras, que enfrentan crecientes riesgos por el aumento en el nivel del mar y la mayor frecuencia de tormentas extremas.

 

Fuente: BBC MUNDO