"¿El mejor que un niño trabaje, a que robe o se drogue?", es el título que figura en las redes sociales y que es compartido. No por su nivel periodístico, sino por el nivel de indignación que genera en la gente. 

Una pregunta muy fuera de lugar, en un contexto donde los argentinos enfrentan una crisis sin precedentes desde la asunción del presidente que asumió de la mano del Grupo Clarín. 

Adentro de la nota, hablan de los "mitos a desterrar" sobre este tema, y lanzan cifras como para justificar el por qué de esta crónica, donde hablan del trabajo infantil como chicos que realizan "actividades productivas". 

 

 

Allí también plantean la historia de Griselda Quispe como algo inspirador: "La chica ayudó en las cosechas y en los hornos de ladrillos", expresa. 

"Entendemos por trabajo infantil toda actividad económica o estrategia de supervivencia realizada por niños, sea o no remunerada. En la Argentina está penado para menores de 16 años, edad mínima de admisión al empleo", expresa en la nota Martín De Nicola, Coordinador de  Políticas de Erradicación del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente del Ministerio de Producción y Trabajo.

Claro que, en el interior del texto, lejos se está de relativizar esta gravísima práctica. Pero de todas maneras, sus polémicos títulos generaron la indignación de las redes sociales.