Dentro de la lucha feminista las corrientes también tienen diferencias, algo natural en un movimiento que atraviesa condiciones sociales, edades y formas de ver el mundo. Así quedó expuesta la "batalla" discursiva entre la periodista Julia Mengolini y la modelo -cantante, bailarina- Jimena Barón.

Ahora es la estudiante de Ciencias Políticas y madre, Mayra Arena, la que sentenció una postura que reivindica la línea de Mengolini, aunque con mayores y acertados argumentos. Arena se ganó un espacio en la opinión pública luego de contar su vida desde la pobreza a la facultad en una charla TED y algunas apariciones como crítica en un acto en el que se esperaba un trato más amable, junto al precandidato Felipe Solá.

"Hay una juventud que parece creer que todo lo que uno postea debe perseguir causas sociales: de ahí que, últimamente, todas las fotos que uno se cruza van acompañadas de una frase de mierda que por lo general se muere por ser profunda o significativa. Y el feminismo no se queda atrás. Es por esto que muchas, a la hora de subir una foto en pelotas, parecen no poder disfrutarlas por su valor intrínseco y embadurnan los posteos con frases de Butler y Simone de Beauvoir", comenzó su descargo en Facebook.

"Cada una hace y muestra lo que se le canta y las redes permiten –unas más, otras menos– enseñar lo que sea que una desee exhibir. Ahora ¿eso te convierte en una guerrera empoderada destructora intergaláctica de patriarcas? No. Claro que no. No te convierte en nada, no te hace ni más ni menos feminista (y megustear a las demás no te hace sorora)", diferenció en relación a las activistas que le ponen el cuerpo a la lucha, en el buen sentido.

"Sigo esperando que construyamos un feminismo que salga de las burbujas de las redes sociales y conozca la realidad de las mujeres laburantes, aquellas eternamente postergadas que no tienen tiempo ni ganas de ponerse a pensar en los culos de las divinas que dicen luchar desde sus sensuales photoshops", lanzó.

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