Alrededor de 600 empleados de empresas vinculadas con el sector informático perderán sus trabajos por el cierre de dos plantas en la provincia de Tierra del Fuego, como consecuencia de la decisión del Gobierno Nacional de eliminar en marzo los aranceles a la importación de computadoras.

 

La empresa IFSA (Informática Fueguina Sociedad Anónima), ubicada en el parque industrial de Río Grande presentó la quiebra y desde este viernes dejó 160 trabajadores en la calle.

 

La electrónica se dedicaba a ensamblar netbook y notebook de la marca Positivo BGH. Desde la empresa anunciaron que desde el 25 de noviembre se darán de baja a 425 contratados, según indicó del Secretario General de UOM, Oscar Martinez.

 

Tras advertir que "ya existe una fecha límite" y las cesantías se producirían en los próximos días o semanas, e inclusive que hay 400 contratos más en BGH por caer en diciembre, el secretario general de la citada entidad sindical, Oscar Martínez reclamó "que Bertone se deje de preocupar por la danza y se ocupe de esto de manera inmediata”.

 

Cabe señalar que los trabajadores y delegados de IFSA se encuentran en estado de Asamblea permanente, a raíz del inminente cierre de sus instalaciones en la provincia de Tierra del Fuego.

 

"Esperamos poder revertir la decisión de la empresa y garantizar la continuidad laboral de los trabajadores", expresó el gremialista, aunque expuso un panorama más que complejo, al señalar que "lamentablemente cerca de 400 contratos en BGH no van a ser renovados".

 

Durante el día jueves delegados metalúrgicos de Río Grande se movilizaron hasta la Delegación del Ministerio de Gobierno, donde ingresaron una nota para solicitar que la gobernadora Rosana Bertone convoque a una reunión multisectorial. Es para debatir la situación de la industria y piden que sea "una amplia convocatoria”. La cual aún no fue respondida por el Ejecutivo provincial.