Susana Giménez es una de las acérrimas enemigas del kirchnerismo -tanto que llegó a preguntarle a Lorna si los defendía solo porque le pidió que hiciera una función de su obra de teatro a un precio más accesible- y se auto exilió en Uruguay hasta que hubiera un cambio de gobierno.

A pesar de haber hecho campaña por Patricia Bullrich, rápidamente se conformó con la segunda opción de la derecha y apoyó a La Libertad Avanza.

Hablando con la prensa -donde se coló un intercambio con su fan, a la cual no atendió con demasiado cariño- se encargó de mostrarse optimista y celebrar que, según ella, “se está haciendo las cosas bien”.

Y desde su mansión en Punta del Este llegó a decir que “todos tenemos que ajustar el cinturón” como si la suya fuera la misma realidad que la que viven millones de argentinos.