La idea era mala y la realización peor. Porque si la intención de hacer un chiste riéndose de uno mismo para generar empatía es un recurso que de tan gastado se nota mucho, el momento elegido no podía ser peor.

Con la gente pasando las Fiestas enterándose de que algún familiar o está contagiado o es contacto estrecho, no están los ánimos para ese tipo de humor. Menos aun con el episodio aun caliente de un hombre que al ver que se acabaron los turnos para hisopados por ese día en el Hospital Santojanni le pegó una trompada que le fracturó la nariz a un médico que trabajaba a destajo en la unidad de testeo.

Y por si faltara algo, la acción tampoco es muy afortunada porque la referencia a un villano nunca puede salir bien, por lo que recibió fuego graneado desde los dos lados de la grieta.

Ampliar contenido
Tweet de Cristian Bartosik
Ampliar contenido
Tweet de Dra. Zavaleta
Ampliar contenido
Tweet de Melina
Ampliar contenido
Tweet de Siripo
Ampliar contenido
Tweet de masomaso
Ampliar contenido
Tweet de Jonás