Repasamos los pasajes más increíbles de la nota de Sirven titulada "El Factor Juliana" donde el periodista adula sin límites a la primera dama y destaca su rol como mujer sumisa abocada al marido y al hogar al tiempo que critica a la ex presidenta Cristina Kirchner y la califica de "viuda fóbica, oscura y megalómana". 

 "El quinquenio que va de 2010 a 2015 se inició con otro deceso, el de Néstor Kirchner, que hizo de su viuda una mujer más fóbica en la misma casona, que se empezó a venir abajo. Quedó en tan malas condiciones que Macri y su familia debieron vivir en los primeros tiempos en la casa de huéspedes que Menem hizo construir en la quinta para alojar al presidente George Bush padre cuando vino a la Argentina", arranca Sirven para luego describir el rol redentor y clave según él de la actual primera dama: "Juliana Awada se propuso recuperar el calor de hogar con decoración minimalista y colores claros. Quería devolverle normalidad a un lugar tan cargado de megalomanías y oscuridades que antes de Cristina también hospedó, en 1974, a otra presidenta viuda y padeciente, María Estela Martínez".

Pero Sirven continúa:  "Juliana reivindica y expone en la vidriera pública el rol de la mujer tradicional, tal como se presenta en su cuenta de Instagram ("Soy Juliana. Mamá de Valentina y de Antonia. Mujer de Mauricio. Diseñadora. Visualmente inquieta"). Tradicional, pero aggiornadaal siglo XXI, no sólo por su imagen moderna y atractiva, sino porque con naturalidad se sale del molde antiguo al subir, para el Día del Padre, una simpática foto en la que ella está en el medio, con Antonia y su papá de un lado, y con su hija Valentina y su ex marido Bruno Barbier, del otro, todos muy sonrientes y en paz".

Y el periodista prosigue el derrotero de halagos: "Su biografía en Instagram es una declaración de principios que respeta a rajatabla: se siente cómoda en el rol de acompañar a su marido y prefiere el silencio ante los medios. Resalta así aún más su faz "visualmente inquieta" que adquiere su máxima potencia en actos oficiales y, particularmente, en las giras presidenciales al exterior. Entonces se transforma en una virtual mannequin (nunca fue modelo, aunque tiene el porte para serlo porque todo le queda bien) de lo mejor de la moda argentina, al punto de ser comparada por Vogue con Jackeline Kennedy". 

"La primera dama es uno de los activos de comunicación más originales del Gobierno. Tiene una imagen potente y no pasa inadvertida. Difícil que salga mal en una foto", sostiene sin sonrojarse el secretario de redacción de La Nación. 

"Pero su función más importante es de las puertas para adentro", nos explica Sirven y aclara: "Juliana Awada apaciguó la vida privada de Macri, le sumó nuevas fortalezas personales y una mayor sensibilidad a la poderosa resiliencia de la que ya venía munido. Sin la amalgama entre Pro, UCR y CC, hoy no sería presidente".

Acá podés encontrar las reacciones que causó la nota en las redes.