Pasando el límite de la falta de tacto y de respeto, y golpeando con el mayor de los prejuicios, la economista ultra liberal Diana Mondino -quien encabeza la lista de diputados de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires- se refirió descalificadoramente al ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero.

Pero no lo hizo oponiéndose a su labor profesional, a su línea ideológica o a su política de alineación geopolítica, sino desde la descalificación más básica e infantil, discriminándolo porque a su juicio “no se baña”.