"Cuando vuelva este irresponsable, antes de testearlo a fondo en Ezeiza, hay que revisarle bien el pcr que obligatoriamente tiene que traer de Miami. Por favor se lo pido a las autoridades. Es muy capaz de traer un pcr trucho", escribió el diputado Nacional, Rodolfo Tahialde en sus redes.

Siguen así las repercusiones al viaje y al insólito discurso que Mauricio Macri ofreció al participar de un foro de "Defensa de la Democracia" junto al presidente colombiano, Iván Duque, el titular de la OEA, Luis Almagro, el chileno Sebastián Piñera y el ecuatoriano Lenin Moreno, entre otros prontuariados como dirigentes acusados de participar en el Golpe de Estado a Evo Morales en Bolivia en 2019. 

Desde ese atril dijo que el populismo pone en riesgo la democracia en plena pandemia.

Su cinismo no puede ser mayor, Macri viajó a Miami pero debería estar aislado por haber mantenido un encuentro en Córdoba con el legislador Alberto Ambrosio -y otros dirigentes del PRO- el miércoles pasado.

Al día siguiente de dicho cónclave en Alta Gracia, en los análisis de rutina que se realizan en el Poder Legislativo de Córdoba, el testeo a Ambrosio dio positivo de COVID. Hoy sigue en una cama de Cuidados Intensivos.

Dato: Ambrosio, de 63 años, tiene la primera dosis de la vacuna contra el COVID que le aplicaron a principios de abril; mas la preocupación es porque el año pasado se sometió a una operación cardíaca donde le colocaron varios stents.

Sin embargo, pese a conocer el positivo del legislador de su espacio, Macri volvió a Buenos Aires; y de allí partió a Miami para participar del foro de derecha en Florida.

Allí criticó al Gobierno por su gestión de la pandemia. Claro, si lo hiciera bien él no podría haber viajado.