No hay registros de una banda argentina estrenando disco en otro país. Hace 20 años y tras llenar la cancha de River el año anterior, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota anunció que presentaría su último trabajo discográfico, Momo Sampler, en el estadio Centenario de Uruguay.

"Hola paisito, cómo anda", dijo Indio al abrir el primero de los dos shows, aquel domingo 22 de abril de 2001 y Los Redondos hicieron tronar El pibe de los Astilleros. La lista de temas no varió el lunes salvo la que inició la noche -Ángel para tu soledad- y una sola canción: tocaron Las increíbles andanzas del Capitán Buscapina por Estás frito angelito, ambas de Último bondi a Finisterre.

El pibe de los astilleros (Estadio Centenario, 22-04-2001) - Los Redondos HD+

 

Estamos en abril de 2001, se cumplían 10 años casi exactos de la muerte de Walter Bulacio. Indio le dedicó en esas noches el himno Juguetes Perdidos. "Hace diez años ya y los asesinos están sueltos, y está el cariño de su abuelita y sus amigos... así que sin más palabras teníamos ganas de dedicarle hoy este tema a Walter", dijo Indio.

Indio recuerda a Walter + Juguetes perdidos (Estadio Centenario, 22-04-2001) - Los Redondos

 

¿Por qué Los Redondos actuaron en Uruguay un domingo y un lunes? Porque en el paisito es feriado el 19 de abril por la batalla conocida como "El desembarco de los 33 Orientales", y se pasó para ese lunes.

Aquellos recitales tuvieron otra particularidad: hubo teloneros y Los Redondos cortaban así con aquella máxima de tocar "solos y de noche". La cuestión fue organizativa, resulta que en Uruguay las bandas extranjeras pagan un impuesto extra que se elimina si comparten escenario con una banda local.

La Secretaría de Juventud de la intendencia de Montevideo -gobernada por el Frente Amplio que sería gobierno nacional en un par de años- lo sugirió y Patricio Rey aceptó; solo pidió que no sea del palo del rock. Entonces, el sábado actuó La Tribu Mandril, grupo de percusión con objetos callejeros. Y el domingo Sevelé, una agrupación de tambores.

"Nosotros fuimos en bicicleta con nuestras latas, llegamos al estadio y salimos a escena", cuenta del otro lado del teléfono Nicolás Arnicho, director de La Tribu Mandril. Nico es un notable percusionista que tocó en las bandas de Rubén Rada, Jorge Drexler, Luis Salinas, los hermanos Fattoruso y hasta Jennifer López. Así recuerda: aquellas noches redondas "Usamos la primera línea de micrófonos porque el resto estaba todo monitoreado para ellos, claro. La gente se copó, los uruguayos nos conocían y la propuesta estaba buena para la época: percusión con objetos de todo tipo, tachos, latas, plásticos... pa' moverse un rato". "Pero no tuvimos contacto con ellos... cero", dice, y no dice más.

Sergio Dawi se excusa de su memoria, lo mismo accede a los recuerdos. "Los mejores", dice y rememora junto al cronista para Una Obra Redonda, aquellas jornadas inolvidables.

 

El saxofonista de Los Redondos destaca la disposición del escenario, delante de una de las tribunas del estadio -sin la posibilidad del campo y el pogo-. 

Indio y él siempre tuvieron una relación especial con el Uruguay. Solari cruzaba al club Albatros a ver murgas, y a la cinemateca. Sergio vivió un tiempo en las dos orillas en busca del buen clima y del amor. Alguna vez hemos contado la anécdota de cuando fueron a ver a la banda amiga La Tabaré después del show del Palacio Peñarol en 1989 y no los dejaron entrar.

Pero sigamos en abril de 2001: prensa y ministerio de Seguridad diseñaron un operativo especial para aquel fin de semana en que la monada ricotera prometía una aluvión rockero. "Pero al final no fue tanto el lío, cualquier clásico entre Nacional y Peñarol por entonces dejaba más coches rotos, detenidos y corridas que lo que finalmente pasó", le cuenta a Diario Registrado el colega Marcelo 'Pulga' Pavlovich.

El fotógrafo Álvaro Percovich nos regala estas fotos de la cobertura que hizo entonces para el diario El Observador de Uruguay.


Chole Gianotti, cantante solista que animó dos de las bandas pioneras en el reggae y la manonegrización de la música charrúa -Congo y Abuela Coca-, celebra con el cronista los 20 años de Redondos en el Centenario. "Paaa, acá lo están recordando todos los músicos, y gente de la cultura que estuvo y flipó", casi grita vía audio de voz y convida un dibujo que le pasaron hoy.


"Es de Marcelo Dominioni, un comunicador de acá", me dice. Dibujo más entrada al show; ticket que en Uruguay hicieron serigrafía homenaje a los 20 años.

"Fue una propuesta nuestra, del taller, y el Mono Cohen se copó", revela Damián Medina que en su cuenta de Twitter (@D_Bigote) subió estos días material inédito sobre las fechas redondas. "El mérito es del Maestro Rocambole, quedó divina", remata.

 

Cruzar el charco a tiempo

El amor redondo había empezado mucho tiempo antes, en 1989 con un recital en el palacio Peñarol, algo así como un Obras Sanitarias donde apenas pagaron su entrada 700 personas. "Nos fue como el culo, soy el único tipo que perdió guita con Los Redondos", ríe el 'Ajo' Núñez en diálogo con Diario Registrado desde el Cabo Polonio.

El tipo, hoy de 63 años, fue uno de los productores de aquel primer desembarco de Patricio Rey del otro lado del río y el dueño del boliche Laskina Bar, el mítico lugar donde actuó la banda al otro día del "fracaso" del palacio Peñarol.

"La Negra Poli se apiadó y dijo 'vamos a hacer algo en tu boliche para equilibrar'", recuerda. Fue la noche del 23 de julio. De Laskina Bar hay material fílmico en las redes, la monada ricotera lo sabe. "¡Del Palacio Peñarol también!", avisa el Ajo, pero no lo tengo yo.

Lo tiene Ricardo Lacuesta, me sugiere. Lo rastreo, lo ubico, se sorprende y cuenta: "Yo lo grabé en una cámara VHS pero el cassette se lo llevo la Poli nunca llegué a tenerlo. Terminó el show y Poli se llevó el VHS. Lo grabé de costado, atrás de los parlantes", contesta vía redes.

De aquel julio es la anécdota de Los Redondos quedándose afuera del teatro para ver a La Tabaré.

En diciembre de ese año, en épocas en que en Argentina actuaban en Obras, Los Redondos vuelven a hacer doblete: teatro del Verano -donde graban parte de su cd En Directo- y Laskina Bar, pero el dueño del bolichito de Punta Carretas ya no es el mismo.

Cuenta el Ajo: "Yo después se lo vendí a un músico argentino, habían tocado Fito, Spinetta, Jaime Roos, yo lo abrí tras ir a Buenos Aires y ver el Parakultural, con esa impronta". Y remata: "La noche de Los Redondos en Laskina había 70 u 80 personas, más no, pero todavía me cruzo con gente que dice que estuvo esa noche... yo me río".

Todavía.

¿Existen registros de una banda argentina estrenando disco en otro país?

"Hoy esta noche tratemos de que no haya ni locales ni visitantes. Como siempre acá en el recinto somos todos Redondos. Respeten un poco esta ciudad que es muy hospitalaria, la gente es muy hospitalaria, yo los conozco, hagamos las cosas bien", pedía Indio hace 20 años en el infierno del Centenario.

Después la banda hizo tronar El morta punto com. Y un poco del cuerpo y alma de Patricio Rey se quedó para siempre del otro lado del charco.

Morta punto com - Los redondos (Vivo Uruguay)