Ocurrió en la localidad de Albany, en Nueva York, donde dos nenes de 5 y 6 años que jugaban en un castillo inflable sufrieron heridas luego de que la estructura saliera volando.


El castillo inflable levantó vuelo tras desprenderse las clavijas que lo mantenían sujeto a tierra debido a los fuertes vientos; mientras que una nena de 10 que se encontraba con ellos salió despedida a baja altura y se encuentra a salvo.


En ese instante, la estructura comenzó a elevarse y se dio vuelta, lo que ocasionó que una niña de 10 años cayera del mismo a muy baja altura, experiencia que le ocasionó heridas menores.


Sin embargo, los dos niños que la acompañaban, de 5 y 6 años respectivamente, cayeron de una altura mayor a los cinco metros, y uno de ellos lo hizo sobre el techo de un automóvil que se encontraba estacionado en las cercanías.


El castillo, ya sin el peso de los niños, continuó ascendiendo hasta alcanzar una altura de unos quince metros antes de comenzar a descender.


No es este el único incidente que se ha registrado con el uso de estas estructuras que están siendo investigadas por la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos luego de que se hicieran por lo menos tres denuncias por hechos similares desde el año 2011