Una actriz porno que perdió su trabajo como profesora en una asociación evangélica apelará la decisión judicial que justificó su despido inmediato, asegurando que todavía puede “enseñar los valores cristianos”.
El fallo del mes de octubre señaló que la actividad erótica de Pink iba en contra de la ética del recinto cristiano, por lo que su remoción estaba justificada.
Pink se quedó sin su empleo como docente cuando fue galardonada con un premio del cine porno por sus "enseñanzas" en ese ámbito. La mujer explicó que sólo actuaba en las horas libre de su trabajo en la escuela cristiana.
La mujer de 38 años, bajo el nombre artístico de Julia Pink, trabajó 17 años en la Federación de Asociaciones Evangélicas Alemanas de Diakonia, ubicada en la ciudad de Múnich, antes de su despido. Sus labores incluían enseñar a niños y supervisar a adultos con discapacidades. Paralelamente protagonizaba varias películas pornográficas que incluso le valieron galardones.
"A pesar de sus largos años de servicio sentimos que su otro trabajo  es incompatible con nuestro mensaje", dijo un portavoz de la iglesia.
Pink rechazó esta opinión y llevó el caso a la corte en octubre, juzgado que terminó dándole la razón a la organización religiosa.
"La solicitante está envuelta en actividades pornográficas contrarias a la ética sexual de la iglesia católica y, por lo tanto, cometió una infracción en el deber de lealtad que podría justificar un despido", señaló el juez a cargo del caso Renate Leier.
Sin embargo, Pink apelará la decisión. "Sí, hago películas pornográficas, pero eso no significa que no puedo enseñar y promover valores cristianos. Yo soy una católica y una creyente", aseveró.

Una actriz porno que perdió su trabajo como profesora en una asociación evangélica apelará la decisión judicial que justificó su despido inmediato, asegurando que todavía puede “enseñar los valores cristianos”.

El fallo del mes de octubre señaló que la actividad erótica de Julia Pink iba en contra de la ética del recinto cristiano, por lo que su remoción estaba justificada.

Pink se quedó sin su empleo como docente cuando fue galardonada con un premio del cine porno por sus "enseñanzas" en ese ámbito. La mujer explicó que sólo actuaba en las horas libre de su trabajo en la escuela cristiana.


La mujer de 38 años, bajo el nombre artístico de Julia Pink, trabajó 17 años en la Federación de Asociaciones Evangélicas Alemanas de Diakonia, ubicada en la ciudad de Múnich, antes de su despido. Sus labores incluían enseñar a niños y supervisar a adultos con discapacidades. Paralelamente protagonizaba varias películas pornográficas que incluso le valieron galardones.

"A pesar de sus largos años de servicio sentimos que su otro trabajo  es incompatible con nuestro mensaje", dijo un portavoz de la iglesia.
Pink rechazó esta opinión y llevó el caso a la corte en octubre, juzgado que terminó dándole la razón a la organización religiosa.

"La solicitante está envuelta en actividades pornográficas contrarias a la ética sexual de la iglesia católica y, por lo tanto, cometió una infracción en el deber de lealtad que podría justificar un despido", señaló el juez a cargo del caso Renate Leier.

Sin embargo, Pink apelará la decisión. "Sí, hago películas pornográficas, pero eso no significa que no puedo enseñar y promover valores cristianos. Yo soy una católica y una creyente", aseveró.