Kev Brady, de 32, proveniente de Gloucester, en Inglaterra, encontró un atún de 2,15 metros de largo en el río Severn y compartió su hallazgo en las redes sociales, donde la publicación no tardó en viralizarse.

El atún debió nadar contra la corriente para llegar allí, un hecho que sorprendió a los expertos, quienes aseguraron que esto es una característica de las anguilas y los salmones, pero no de esa especie.

"Esta última semana hemos tenido algunas mareas enormes", señalaron los investigadores como una de las posibles razones de que el ejemplar haya llegado hasta ese lugar extraño y muy por fuera de su hábitat.

 

 

 

 

La temperatura del río en cuestión puede llegar a los 17C° -muy cálida para esta época del año-, lo que significa que todos los peces de la costa oeste de Francia, el Golfo de Vizcaya, por ejemplo, se aproximan al canal de Bristol. Este atún sería uno de ellos.

En la mayoría de los casos los peces grandes siguen a los más pequeños, por lo que tampoco se descarta que el ejemplar llegara hasta el Severn, siguiendo a una presa.