Lo llaman el "traidor". El diputado Adail Carneiro, del Partido Progresista de Ceará, se reunió y fotografió dos días antes de la votación con la presidenta. Sin embargo, en el recinto se pronunció a favor del juicio político, en lo que podría traducirse como un claro ejemplo de un voto pagado. Argumentó que no podía "dejar de atender el pedido de las redes sociales".

Eduardo Cunha, es uno de los principales exfuncionarios -y antiguo aliado- impulsores del 'impeachment' no está habilitado para votar, ya que su pronunciamiento se da en el caso de empate, ya que es el presidente de la Cámara de Diputados. El reglamento se lo prohibía pero Cunha votó por el sí.

El diputado del Partido Social Cristiano, Eduardo Bolsonaro, manifestó su dedicatoria a "los militares del '64 (año de golpe de Estado)" a Dios y a su familia con mucha elocuencia: pero el gesto que quedó grabado en la memoria de sus colegas fue su representación de disparar con una ametralladora, sobre el estrado.

“...Por la memoria del coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, el pavor de Rousseff, el ejército de Caxias, las Fuerzas Armadas... mi voto es sí”, Justificó en esencia su clara devoción a las fuerzas militares el legislador Jair Bolsonaro -padre de Eduardo, el de la ametralladora- y en relación al coronel Ustra, fallecido en 2015, después de ser condenado por secuestros y torturas durante la dictadura militar: una de sus víctimas fue la propia Dilma.

A Michel Temer le cabe el título de 'la pieza clave': el vicepresidente de Brasil se pasó a la oposición a fines de marzo de este año, en una acción que claramente auguraba el escenario actual. Sabiendo que con la destitución, el cargo recae sobre él automáticamente, siguió la votación con mucha alegría, como se puede ver.
 

Bruno Araujo, diputado por Pernambuco, fue el encargado de dar el voto número 342 por el Sí, que aseguraba los dos tercios necesarios para que el proyecto pase al análisis del Senado.Casi no llegó a terminar su frase final -''si, por el futuro''- que ya lo estaban levantando en andas, casi como si hubiese ganado una medalla olímpica.