Con la justificación de que se busca reactivar la comercialización de automóviles de alta gama, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, anunció que a partir del 31 de diciembre no se renovará el impuesto a los autos de lujo.

"Lo que ingresa por ese impuesto es prácticamente nada porque no se vende nada", sostuvo.

En su momento, el exministro de Economía Axel Kicillof había anunciado este impuesto para que las personas con ingreso suficiente que adquirieran estos vehículos no provoquen una erogación de divisas y además para proteger a la industria nacional.