Kuba Moczyk tenía 22 años había entrenado durante cuatro meses de manera intensiva para su primera pelea profesional. El polaco de tan solo 22 años, estaba muy emocionado por algo que espero mucho. Pero el destino le jugó en contra.

Durante la pelea, que casualmente iba ganando, recibió un golpe en el tercer round que le generó una hemorragia irreparable. Cuando llegó al hospital entró en coma.

Luego de unos días, el chico murió en el Hospital James Paget en Great Yarmouth, rodeado por su familia. "Kuba había estado entrenándose durante mucho tiempo y fue su sueño", dijo a los medios su hermana.