Tras una vasta trayectoria en España y en la NBA, y dejando un gran legado en el básquetbol argentino, Pablo Prigioni sorprendió este lunes en las redes sociales, y anunció que le pondrá punto final a su carrera.

El base cordobés, de 39 años, venía de ser cortado al comienzo de la temporada en los Houston Rockets, y tras algunos meses de incertidumbre, había sido contratado por el Baskonia de la Liga ACB de España.

Sin embargo, Prigioni decidió retirarse de la actividad, y así lo hizo oficial a través de un comunicado que publicó en su cuenta de Twitter, en donde le agradeció al equipo español por haber confiado en él.

“Mi cabeza y mi cuerpo están completamente de acuerdo en que es el momento”, señaló el cordobés, y expresó: "Ni mi cabeza ni mi cuerpo tienen ya la fortaleza que yo como competidor le exijo para competir al más alto nivel".

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Prigioni comenzó su carrera en Belgrano de San Martín, en 1997, y participó en Obras Sanitarias, en la Liga Nacional, antes de partir hacia España, donde se desempeñó en Fuenlabrada, Alicante, Tau Cerámica, Real Madrid y Baskonia.

Además, el base supo brillar en la mejor liga de básquet del planeta. En la NBA jugó para New York Knicks, Los Angeles Clippers y Houston Rockets.

Con la Selección nacional, el cordobés fue campeón Sudamericano en 2004, ganó el torneo Diamond Ball en 2008 y conquistó el Torneo FIBA Américas de 2011, aunque su mayor logro fue la obtención de la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. En el Mundial de Turquía 2010 fue seleccionado como el mejor pasador del certamen.