Algunas trayectorias de vida detrás de ciertos deportistas son memorables, ya sea por su carácter inusual, historias de esfuerzo admirable o por una serie de coincidencias que parecen increíbles. Julia Riera es una jugadora de tenis considerada de gran potencial y con un futuro prometedor.

La joven argentina de 22 años, oriunda de Pergamino, cuya carrera reúne todos estos elementos. Actualmente, ocupa la posición número 147 en el ranking de la WTA.

Cómo es la historia de Julia Riera, la tenista argentina que causó furor en su último Grand Slam

Hasta alcanzar su actual posición en el ranking, Julia Riera enfrentó numerosos obstáculos que casi la llevaron a abandonar el tenis por completo. En su caso, no contó con las condiciones ideales para viajar regularmente y competir, lo que complicó su camino. Sin embargo, superó estas adversidades y logró los mejores resultados de su carrera.

Uno de sus mayores hitos fue llegar a las semifinales del WTA 250 de Rabat, donde incluso venció a Mayar Sherif, la tercera cabeza de serie y número 27 del mundo, en los octavos de final. No obstante, su participación en el torneo marroquí casi no ocurre. 

Mientras competía en un ITF en Turquía, parecía imposible jugar las clasificatorias en Rabat. Julia se bajó del torneo inicial y quedó a la espera de renuncias en el cuadro principal. Contra todo pronóstico, 15 jugadoras se retiraron a última hora. “Perdí el viernes, pero cuando vi que se bajaron tantas, pensé: ‘Es ahora o nunca’. Cancelé el torneo en Italia y partimos hacia Rabat”, relató.

Dificultades económicas y sacrificios en los viajes

El trayecto hacia Marruecos fue complicado. Tras un vuelo interminable y una escala nocturna, Julia tuvo que dormir en los asientos del aeropuerto por no poder costearse un hotel. Situaciones similares le habían ocurrido antes. En otra ocasión, pasó la noche en una estación de tren sin internet y con un torneo al día siguiente. Pese a esas dificultades, ganó el torneo, su primer ITF W25 en Trieste.

Uno de los mayores retos de Julia ha sido financiar sus viajes internacionales. Con un ranking bajo, le resultaba difícil encontrar patrocinadores, lo que la llevó a tomarse un descanso del tenis. “A los 14 o 15 años dejé de jugar porque me había cansado de entrenar todos los días sin poder competir mucho”, confesó. 

Gracias al apoyo del extenista argentino Daniel Orsanic, volvió a entrenar y retomó la competencia en 2021 después de dos años de inactividad. A pesar de ello, las dificultades económicas persistieron. Aunque consiguió un sponsor junto a su entrenador, Emilio Palena, la relación con él se rompió, y el patrocinador también se retiró.

“Cuando tenía la BJK Cup, volví un poco desanimada porque no sabía con quién entrenar ni cómo pagar un coach. Pero hablé con Juan Martín Aranguren, quien ya me había ayudado antes, y él me ofreció su apoyo”, contó.

Una rifa que marcó la diferencia

Aunque Julia comenzó a obtener buenos resultados en Europa, una lesión la obligó a regresar a Argentina. Recuperada en julio de 2022, no tenía dinero para continuar su gira. Sus vecinos organizaron una rifa para ayudarla a financiar su regreso. “Fue una temporada muy buena. Gané mi primer W25, subí posiciones y volví como la número 280 después de haber llegado a Europa como 450”, explicó.

Julia decidió no estudiar en la universidad para concentrarse en su carrera tenística, priorizando el esfuerzo y sacrificio propio, así como el de su familia y amigos. 

Gracias a ese compromiso, en solo dos años ascendió 800 puestos en el ranking y hoy ocupa con orgullo la posición 147. Su meta a corto plazo es ingresar al top 100. Aunque el camino sea arduo, Julia Riera ya demostró que no hay nada imposible para ella.