Los incidentes estallaron cuando estos aficionados trataron de ingresar a la zona de hinchas, que ya estaba cerrada por haberse llegado la máximo de su capacidad, 90.000 espectadores.

Abierta cuatro horas antes del inicio del partido, tres horas más tarde ya se anunció el cierre de la fanzone provocó gritos, lágrimas e intentos de algunos hinchas de entrar saltándose los controles de seguridad.

En mensajes publicados en Twitter, difundidos también en el metro, la prefectura de policía había avisado a la gente de que se había cerrado el acceso a la fanzone.

Pese a los avisos, varias personas trataron de entrar derribando las barreras de seguridad, siendo repelidos por las fuerzas de seguridad, que utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes, informó una fuente policial.

Algunos hinchas respondieron lanzando botellas e incendiando papeleras y motocicletas que estaban aparcadas en la zona, constató un periodista de la AFP.

Más de 90.000 hinchas han llegado vestidos con banderas, pelucas y bufandas con los colores azul-blanco-rojo, constató un periodista de la AFP, aunque también había hinchas portugueses en el sitio.

La prefectura de policía indicó el sábado que alrededor de 3.400 oficiales iban a desplegarse en ese sitio para garantizar la seguridad.

Ámbito.com

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