Nota 'Marca' de España:

En el fútbol a veces, muchas, la mayoría, dos y dos son cuatro. Lo normal era que el Madrid ganase con facilidad a Osasuna y eso es lo que sucedió. Si visitan la pestaña de comentarios después de leer esta crónica, vayan a esa zona sabiendo que los de Zidane ni fueron un desastre y 'robaron' el partido ni hicieron un partido para exponer en un museo. Simplemente son mejor equipo y lo hicieron valer en el marcador. Si revisamos de forma individual sus actuaciones los madridistas jugaron bien, algunos bastante bien, pero en el colectivo le sigue faltando el puntito de excelencia que hay que exigir a Zidane.

En los primeros compases pareció Osasuna un equipo que iba a poner en dificultad al Madrid, presionando y corriendo detrás de aquel osado vestido de blanco que tuviera el balón. Pero esa estrategia tiene un gran problema, que acabas dejando huecos. Y estos en media baldosa te levantan un rascacielos. Bale encontró una calle de atletismo en la banda derecha por la que galopar y regaló a Cristiano su primer gol de la temporada. Seis minutos seis tardó Ronaldo en estrenarse. Como los niños esta semana, Gareth y Cristiano se reencontraron en el primer recreo del curso.

A partir de entonces los blancos jugaron en estampida. Cada balón robado era un candado que saltaba por los aires en la jaula de los búfalos. Hay días en los que el Madrid no pinta con pincel, lo hace con manguera de bombero. Igual no queda tan bonito, pero en cuanto te descuidas han finiquitado el trabajo. Y eso le pasó a Osasuna. En el 39' estrelló un balón en el larguero que hubiera puesto el empate en el marcador y seis minutos después se resguardó en su vestuario palmando 3-0.

Danilo, tirando de paciencia y puntería en un rechace, y Ramos a lo suyo, arrasando al primer palo en un córner, dejaron el partido sentenciado al descanso. Otro día de esos en los que el Madrid parece que no pero luego resulta que sí, como casi siempre. Y para colmo y para desgracia de Osasuna, a Modric no le pesó el resbalón que tuvo en el minuto 2 y en el que casi se desgracia.

En este mundo en el que regamos flores de plástico y en este fútbol en el que dominan los ordenadores, los cuerpos cincelados en consonancia con la tecnología para crear al jugador perfecto, el que nunca se mueva de su línea, el que chute más fuerte, corra más y, encima, no se le vean los cables, Luka es una gozada. Es una fruta jugosa en un paraíso artificial. En un giro de tobillo levantó a 70.000 personas en el estadio y a vete tú a saber cuántas a través del televisor. Modric es el pingüino protagonista de los documentales, ese al que persiguen depredadores sin descanso durante toda la tarde y que te hace sentir angustia a la hora de la siesta pero que siempre sale a salvo de las emboscadas.

Cumplió 31 años el día anterior pero lo celebró sobre el césped del Bernabéu con una exhibición de las suyas. Incluso se permitió el lujo de anotar el quinto ante un Osasuna que había quedado K.O. con el 4-0 de Pepe.

Los rojillos, peso medio atrapado en las cuerdas contra un pesado de pegada y baile de pies, aún tuvieron arrestos para salirse del rincón y soltar un par de golpes simbólicos que subieron al marcador, dos cabezazos de Oriol Riera y David García que maquillaron algo su paso por el Bernabéu. No era el día de Osasuna.

El Madrid sigue sumando de tres en tres y ya son 15 victorias seguidas en Liga contando el final de la temporada pasada y el inicio de la actual. Todos se lo pasaron bien en la fiesta y Luka sopló las velas.

O Retorno de CR7 • Real Madrid 5 x 2 Osasuna - GOLS - Campeonato Espanhol 2016