El partido entre Flamurtari y Teuta, del fútbol albanés, fue un auténtico escándalo. Los futbolistas visitantes, a falta de cinco minutos, hicieron todo lo posible para que el local gane el partido.

El árbitro adicionó cinco minutos una vez cumplidos los 90 reglamentarios. Y en ese lapso, el Flamurtari tuvo una gran cantidad de ocasiones de gol. Claro, los jugadores del Teuta defendían como 'conos' en los últimos metros de la cancha. Pero pese a la llamativa flaqueza defensiva, el gol no llegaba.

Así es que en la séptima ocasión clara de gol consecutiva llegó el ansiado –y arreglado– grito. Increíblemente, el arquero visitante sacó rápido cuando el equipo estaba saliendo del fondo. Un defensor se la regaló a un rival, otro pifió y, finalmente, un delantero la dejó en el fondo de la red.