Como ya lo hiciera con otras noticias que le parece que lo ameritan -como la muerte de Henry Kissinger- Santiago Cúneo sacó a pasear su lado más histriónico y se vistió de azul y oro para festejar que Juan Román Riquelme le ganó la elección a Mauricio Macri en Boca.

Pero lo hizo como le gusta a él: tomando sidra del pico de la botella, cantando a voz en cuello, insultando a troche y moche, y soltando las comparaciones más groseras que se le ocurran.